Proyectos de pasado

SINOPSIS

Traducido a numerosas lenguas, y publicado por primera vez en 1982, convirtió a Ana Blandiana, figura legendaria en Rumanía por su activismo contra la dictadura, en una de las voces fundamentales de la literatura de la llamada Europa del Este, una voz sólo equiparable a Anna Ajmátova o Václav Havel. Proyectos de pasado es un absorbente libro de relatos fantásticos anclado, paradójicamente, en la dura realidad impuesta por la represión, retratada aquí en ocasiones, en medio de la pesadilla, con un sutilísimo humor negro. En estos cuentos los asistentes a una boda son deportados a una «isla de tierra» en medio de la nada como nuevos robinsones; una periodista recuerda la noche en que fue detenido su padre; la vejez y la podredumbre se apoderan de un pueblo idílico en otro tiempo; un famoso actor de teatro es invitado a conocer la verdad a través de una función fantasmagórica…

Ana Blandiana
Proyectos de pasado
Editorial Periférica, 304 páginas
Trad. Viorica Patea y Fernando Sánchez Miret
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Puntuación: 4 de 5.

RESEÑA

Proyectos de pasado es una colección de 11 relatos, enmarcados en un contexto político-social muy preciso: los últimos años de la dictadura de Ceausescu, en una Rumania en la que se palpa el miedo general, la vigilancia omnipresente o el hambre. A pesar de este marco opresivo, en los cuentos de Blandiana siempre aparece algún elemento subversivo que puede ser de índole fantástico, absurdo o irracional, lo que provoca una sensación de desconcierto al leerlos.

“En el campo” cuenta el regreso de la narradora al pueblo de los abuelos que a pesar de la decadencia no está abandonado, y del que la protagonista sale literalmente volando. “Imitación de una pesadilla” también está escrito en primera persona y narra la accidentada búsqueda de alimentos en la periferia de la ciudad. En “La iglesia fantasma”, el traslado de una iglesia de un pueblo a otro acaba con el edificio hundiéndose en el río helado, y con el deshielo la iglesia navega río abajo sin que nadie logre luego encontrarla. “Aves voladoras para el consumo” (excelente título) cuenta las peripecias de una profesora universitaria para criar gallinas ponedoras en el balcón de su apartamento.

FRAGMENTO

Había parado antes de entrar en el pueblo, que se veía pequeño y ceniciento desde donde me encontraba, terriblemente perecedero en el abrazo vivo y eterno de la planicie que lo ceñía agresiva por todas partes. Tal y como aparecía, casi acurrucado, bien recogido en sí mismo y dejándose coronar por unos nogales patéticos que no se habían podido camuflar, resultaba asombroso que, pese a todo, hubiera sobrevivido y que no estuviera cubierto también por aquella pasta tan viva que se extendía desde levante hasta poniente. Sobrevivir es un término bastante ambiguo para designar una realidad que está más alejada de la vida que de su contrario. Sin saber nada y sin haber sospechado nada antes, la imagen del pueblo encogido, visto desde lejos, hizo que me acercara más despacio y más insegura que antes. Como en un sueño incierto, que está dispuesto a desaparecer en cualquier momento, empecé a reconocer el lugar. Desde las afueras, abandonado y alto, el molino de aceite, cerrado desde la época de mi infancia, había pasado decididamente a la geología: los muros estaban cubiertos de musgo, habían robado los marcos de las piertas y de las ventanas, y también habían arrancado el suelo de madera, en cuyo lugar crecían hierbas altas y secas, pero no menos asombrosas, cuyas espigas punzantes, casi leñosas, apuntaban hacia las vigas negras y patéticas del tejado ya sin tejas. Seguía el huerto de cerezos del maestro, un huerto viejo y casi salvaje cuyos frutales se habían vuelto árboles ásperos, hostiles, que no podía imaginarme, como en una visión infantil, llenos de cerezas. Luego empezaban las casas, que ya no reconocía.”

Proyectos de pasado, relato “En el campo”

SOBRE LA AUTORA

Ana Blandiana, seudónimo de Otilia Valeria Coman, nació en Timisoara en 1942. Su padre fue comandante durante la Segunda Guerra Mundial, y tras ésta sacerdote en la catedral ortodoxa de Oradea y profesor de instituto; acusado de conspirar contra el estado, sería condenado a varios años de cárcel y liberado tras seis de prisión, muriendo poco después. Su madre nació en una aldea transilvana llamada Blandiana, de donde tomaría su nombre literario. Ya como Ana Blandiana, en 1959 aparece en una revista su primer poema, pero al poco sería denunciada y se prohibiría oficialmente que «la hija de un enemigo del pueblo» volviera a publicar en Rumanía (se le negaría también el derecho a estudiar en la universidad). En 1964 aparece su primer libro de poemas: Persoana întâia plural (Primera persona del plural), inicio de una fértil carrera literaria que llega hasta el presente pero que alcanzaría en 1982, con la concesión del prestigioso Premio Herder de la Universidad de Viena, uno de sus momentos más relevantes. Desde muy joven, tanto la poesía como su trabajo periodístico tendrían gran repercusión fuera de su país. Proyectos de pasado, publicado en 1982, tras la concesión del Premio Herder, forma parte de una amplia obra en la que conviven la poesía (también para niños), algunos ensayos y una corta pero interesantísima producción narrativa. Periférica ha publicado otro volumen de relatos de la autora, Las cuatro estaciones (2011). Parte de su poesía puede encontrarse ya, traducida al español, en la editorial Pre-Textos.

Fuente: radioromaniacultural.ro

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