Estamos en el centro del país y hacemos una pausa para visitar una cascada bastante conocida en la zona, que además cuenta con muy fácil acceso y se puede admirar en unos minutos.

La cascada Putna se encuentra en las afueras de la localidad de Lepsa, en el distrito de Vrancea, a lo largo de la carretera nacional DN2A que conecta a las localidades de Targu Secuiesc y Focsani.

Desde Targu Secuiesc tenemos que recorrer 50 km por la carretera DN2A en dirección a Focsani hasta llegar a la localidad de Lepsa. Tras cruzar el pueblo, recorremos un par de kilómetros, y antes de llegar al tunel de Lepsa veremos un desvío a mano izquierda que lleva hasta el restaurante Terasa Cascada. Seguimos un poco más y llegamos al sendero que nos lleva hasta la cascada Putna, que está situado a mano derecha.

Un cartel nos anuncia que hemos llegado hasta el camino de acceso a la cascada, y estamos a unos meros 500 metros de llegar hasta la misma, el sonido de la caída del agua nos advierte de la proximidad de nuestro objetivo turístico.

El recorrido consta en un descenso por un camino empedrado y bien conservado, que incluye suaves rampas y unos tramos de escalones.

Enseguida llegamos a una explanada situada a cierta altura con respecto a la cascada, lo que permite verla desde arriba, y con los límites bien definidos por los muretes con barras metálicas que protejen de posibles caídas.

Nuestra visita tiene lugar en verano, y esto influye en que el nivel de agua de la cascada no sea muy alto. Unos lugareños nos indican que al final del invierno, durante el deshielo, el nivel de agua es mucho más alto y el murmullo se escucha desde la carretera nacional.

La cascada Putna forma parte del Parque Natural Putna-Vrancea, y ha sido declarada Monumento Natural desde el año 1973.

En definitiva, una visita interesante, cómoda, que se puede realizar en unos pocos minutos y que merece la pena para quienes pasen por la zona y quieran realizar una parada breve en un entorno natural privilegiado.

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